EL LIBRO DE OMNI
26
Y ahora bien, mis amados hermanos, quisiera que a Cristo, el cual es el Santo de Israel, y participaseis de su salvación y del poder de su redención. Sí, venid a él y bofrecedle vuestras almas enteras como cofrenda, y continuad dayunando y orando, y perseverad hasta el fin; y así como vive el Señor, seréis salvos.
Notas al pie de página
|