EL LIBRO DE MOSÍAH
CAPÍTULO 28
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Y como ya os he dicho, después que el rey Mosíah hubo hecho esto, tomó las planchas de abronce y todas las cosas que había guardado, y las entregó a Alma, el hijo de Alma; sí, todos los anales, y también los , y se los entregó; y le mandó que los guardara y cconservara, y también que llevara una historia del pueblo, y los transmitiera de generación en generación, así como se habían transmitido desde el tiempo en que Lehi salió de Jerusalén.
Notas al pie de página
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