EL LIBRO DE MOSÍAH
CAPÍTULO 2
33
Porque he aquí, se ha decretado un ¡ay! para aquel que quiera obedecer ese espíritu; pues si opta por obedecerlo, y permanece y muere en sus pecados, bebe para su propia alma; porque recibe como salario un castigo beterno, por haber violado la ley de Dios contra su propio conocimiento.
Notas al pie de página
|