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Que por causa de la transgresión viene la caída, la cual trae la muerte; y como habéis nacido en el mundo mediante el agua, y la sangre, y
ael espíritu que yo he hecho, y así del
bpolvo habéis llegado a ser alma viviente, así igualmente tendréis que
cnacer otra vez en el reino de los cielos, del
dagua y del Espíritu, y ser purificados por sangre, a saber, la sangre de mi Unigénito, para que seáis santificados de todo pecado y
egocéis de las de vida eterna en este mundo, y la vida eterna en el mundo venidero, sí,
ggloria inmortal;