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SELECCIONES DEL
LIBRO DE MOISÉS
CAPÍTULO 6
(De noviembre a diciembre de 1830)
  57 Enséñalo, pues, a tus hijos, que es preciso que todos los hombres, en todas partes, se aarrepientan, o de ninguna manera heredarán el reino de Dios, porque ninguna cosa binmunda puede morar allí, ni cmorar en su presencia; porque en el lenguaje de Adán, su nombre es dHombre de Santidad, y el nombre de su Unigénito es el eHijo del Hombre, sí, Jesucristo, un justo fJuez que vendrá en el meridiano de los tiempos.

Notas al pie de página
57a
1 Cor. 6:9–10.
  9 ¿No sabéis que los ainjustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los bfornicarios, ni los idólatras, ni los cadúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
b
1 Ne. 10:21.
  21 Por lo que, si habéis procurado hacer lo malo en los días de vuestra aprobación, entonces os halláis bimpuros ante el tribunal de Dios; y ninguna cosa impura puede morar con Dios; así que, debéis ser desechados para siempre.
c
Sal. 24:3–4.
  3 ¿Quién asubirá al monte de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar bsanto?
1 Ne. 15:33–36.
  33 Por lo tanto, si amorían en su iniquidad, tendrían que ser bdesechados también, con respecto a las cosas que son espirituales, las cuales se relacionan con la rectitud; de modo que deberán comparecer ante Dios para ser cjuzgados según sus dobras. Y si sus obras han sido einmundicia, por fuerza ellos son inmundos; y si son inmundos, por fuerza ellos no pueden fmorar en el reino de Dios; de lo contrario, el reino de Dios también sería inmundo.
Morm. 7:7.
  7 Y él ha efectuado la aredención del mundo, por lo cual a aquel que en el día del juicio sea hallado binocente ante él, le será concedido cmorar en la presencia de Dios, en su reino, para cantar alabanzas eternas con los dcoros celestes, al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, que son eun Dios, en un estado de ffelicidad que no tiene fin.
DyC 76:50–62.
  50 Y otra vez testificamos, porque vimos y oímos, y éste es el atestimonio del evangelio de Cristo concerniente a los que saldrán en la bresurrección de los justos:
d
Moisés 7:35.
  35 He aquí, yo soy Dios; aHombre de Santidad es mi nombre; Varón de Consejo me llamo; y Sin Fin y Eterno es también mi bnombre.
e
f