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EL LIBRO DE MORONI
Comprende el capítulo 9.
CAPÍTULO 9
  6 Y ahora bien, mi querido hijo, pese a su dureza, trabajemos adiligentemente; porque si dejamos de bobrar, incurriremos en la condenación. Porque tenemos una obra que debemos efectuar mientras estemos en este tabernáculo de barro, a fin de vencer al enemigo de toda rectitud, y dar reposo a nuestras almas en el reino de Dios.

Notas al pie de página
6a
b
Jacob 1:19.
  19 Y magnificamos nuestro aoficio ante el Señor, tomando sobre nosotros la bresponsabilidad, trayendo sobre nuestra propia cabeza los pecados del pueblo si no le enseñábamos la palabra de Dios con toda diligencia; para que, trabajando con todas nuestras fuerzas, su sangre no manchara nuestros vestidos; de otro modo, su csangre caería sobre nuestros vestidos, y no seríamos hallados sin mancha en el postrer día.
Enós 1:20.
  20 Y testifico que el pueblo de Nefi procuró diligentemente restaurar a los lamanitas a la verdadera fe en Dios. Pero nuestros aesfuerzos fueron en vano, pues su odio era implacable, y se dejaron llevar de su mala naturaleza, por lo que se hicieron salvajes y feroces, y una gente bsanguinaria, llena de cidolatría e inmundicia, alimentándose de animales de rapiña, viviendo en tiendas y andando errantes por el desierto, con una faja corta de piel alrededor de los lomos, y con la cabeza afeitada; y su destreza se hallaba en el darco, en la cimitarra y en el hacha. Y muchos de ellos no comían más que carne cruda; y de continuo trataban de destruirnos.