Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
EL LIBRO DE MORONI
CAPÍTULO 8
  8 Escucha las palabras de Cristo, tu Redentor, tu Señor y tu Dios: He aquí, vine al mundo no para llamar a los justos al arrepentimiento, sino a los pecadores; los asanos no necesitan de médico sino los que están enfermos; por tanto, los niños bpequeños son csanos, porque son incapaces de cometer dpecado; por tanto, la maldición de eAdán les es quitada en mí, de modo que no tiene poder sobre ellos; y la ley de la fcircuncisión se ha abrogado en mí.

Notas al pie de página
8a
Marcos 2:17.
  17 Y oyéndolo Jesús, les dijo: Los asanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar al arrepentimiento a los justos, sino a los pecadores.
b
Marcos 10:13–16.
  13 Y le presentaban niños para que los tocase, pero los discípulos reprendían a los que los presentaban.
c
Mos. 3:16.
  16 Y aun si fuese posible que los aniños pequeños pecasen, no podrían salvarse; mas te digo que son bbenditos; pues he aquí, así como en Adán, o por naturaleza, ellos caen, así también la sangre de Cristo expía sus pecados.
DyC 74:7.
  7 mas los aniños pequeños son bsantos, porque son csantificados por la dexpiación de Jesucristo; y esto es lo que significan las Escrituras.
d
e
2 Ne. 2:25–27.
  25 aAdán bcayó para que los hombres existiesen; y cexisten los hombres para que tengan dgozo.
f
Gén. 17:10–11.
  10 Éste será mi aconvenio, que guardaréis entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti: Será bcircuncidado todo varón de entre vosotros.