Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
EL LIBRO DE MORONI
CAPÍTULO 10
  32 Sí, avenid a Cristo, y bperfeccionaos en él, y absteneos de toda impiedad, y si os abstenéis de toda impiedad, y camáis a Dios con toda vuestra alma, mente y fuerza, entonces su gracia os es suficiente, para que por su dgracia seáis perfectos en Cristo; y si por la gracia de Dios sois perfectos en Cristo, de ningún modo podréis negar el poder de Dios.

Notas al pie de página
32a
Mateo 11:28.
  28 aVenid a mí todos los que estáis trabajados y bcargados, y yo os haré cdescansar.
2 Ne. 26:33.
  33 Porque ninguna de estas iniquidades viene del Señor, porque él hace lo que es bueno entre los hijos de los hombres; y nada hace que no sea claro para los hijos de los hombres; y él invita a todos ellos a que vengan a él y participen de su bondad; y a nadie de los que a él vienen adesecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; y se acuerda de los bpaganos; y ctodos son iguales ante Dios, tanto los judíos como los gentiles.
Jacob 1:7.
  7 Por lo que trabajamos diligentemente entre los de nuestro pueblo, a fin de persuadirlos a avenir a Cristo, y a participar de la bondad de Dios, para que entraran en su breposo, no fuera que de algún modo él jurase en su ira que no centrarían, como en la dprovocación en los días de tentación, cuando los hijos de Israel estaban en el edesierto.
Omni 1:26.
  26 Y ahora bien, mis amados hermanos, quisiera que avinieseis a Cristo, el cual es el Santo de Israel, y participaseis de su salvación y del poder de su redención. Sí, venid a él y bofrecedle vuestras almas enteras como cofrenda, y continuad dayunando y orando, y perseverad hasta el fin; y así como vive el Señor, seréis salvos.
b
Mateo 5:48.
  48 aSed, pues, vosotros bperfectos, así como vuestro cPadre que está en los cielos es perfecto.
3 Ne. 12:48.
  48 Por tanto, quisiera que fueseis aperfectos así como yo, o como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
c
DyC 4:2.
  2 Por tanto, oh vosotros que os embarcáis en el aservicio de Dios, mirad que le bsirváis con todo vuestro ccorazón, alma, mente y fuerza, para que aparezcáis dsin culpa ante Dios en el último día.
DyC 59:5–6.
  5 Por tanto, les doy un mandamiento que dice así: aAmarás al Señor tu Dios con todo tu bcorazón, alma, mente y fuerza; y en el nombre de Jesucristo lo cservirás.
d
2 Ne. 25:23.
  23 Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de apersuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la bgracia por la que nos salvamos, después de chacer cuanto podamos;