EL LIBRO DE MORMÓN
CAPÍTULO 9
31
No me condenéis por mi , ni a mi padre por causa de su imperfección, ni a los que han escrito antes de él; más bien, dad gracias a Dios que os ha manifestado nuestras imperfecciones, para que aprendáis a ser más sabios de lo que nosotros lo hemos sido.
Notas al pie de página
|