EL LIBRO DE MORMÓN
CAPÍTULO 5
8
Y he aquí que yo, Mormón, no deseo atormentar las almas de los hombres, pintándoles tan terrible escena de sangre y mortandad que se presentó ante mis ojos; pero, sabiendo yo que estas cosas ciertamente se darán a conocer, y que toda cosa que está oculta será desde los techos de las casas,
Notas al pie de página
|