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JOSÉ SMITH—HISTORIA
SELECCIONES DE LA HISTORIA DE JOSÉ SMITH EL PROFETA
  32 No sólo tenía su túnica esta blancura singular, sino que toda su persona abrillaba más de lo que se puede describir, y su faz era como un vivo brelámpago. El cuarto estaba sumamente iluminado, pero no con la brillantez que había en torno de su persona. Cuando lo vi por primera vez, tuve cmiedo; mas el temor pronto se apartó de mí.

Notas al pie de página
32a
3 Ne. 19:25.
  25 Y ocurrió que Jesús los bendijo mientras le dirigían sus oraciones; y la sonrisa de su faz fue sobre ellos, y los iluminó la luz de su asemblante; y he aquí, estaban tan bblancos como el semblante y como los vestidos de Jesús; y he aquí, su blancura excedía a toda blancura, sí, no podía haber sobre la tierra cosa tan blanca como su blancura.
b
Éx. 34:29–35.
  29 Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro aresplandecía, después que hubo hablado con Dios.
Hel. 5:36.
  36 Y sucedió que se volvió y, he aquí, vio los semblantes de Nefi y Lehi a través de la nube de tinieblas; y he aquí, abrillaban en gran manera, aun como los rostros de ángeles. Y vio que alzaron sus ojos al cielo; y se hallaban en actitud de estar hablando o dirigiendo la voz a algún ser a quien contemplaban.
DyC 110:3.
  3 Sus aojos eran como llama de fuego; el cabello de su cabeza era blanco como la nieve pura; su bsemblante brillaba más que el resplandor del sol; y su cvoz era como el estruendo de muchas aguas, sí, la voz de dJehová, que decía:
c
Éx. 3:6.
  6 Y dijo: aYo soy el Dios de tu padre, el bDios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo cmiedo de mirar a Dios.
Éter 3:6–8, 19.
  6 Y sucedió que cuando el hermano de Jared hubo dicho estas palabras, he aquí, el aSeñor extendió su mano y tocó las piedras, una por una, con su dedo. Y fue quitado el bvelo de ante los ojos del hermano de Jared, y vio el dedo del Señor; y era como el dedo de un hombre, a semejanza de carne y sangre; y el hermano de Jared cayó delante del Señor, porque fue herido de temor.