EL SANTO EVANGELIO SEGÚN San Juan
CAPÍTULO 8
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Vosotros sois de vuestro padre el adiablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de sí mismo habla, porque es y padre de la mentira.
Notas al pie de página
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