Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
EL SANTO EVANGELIO
SEGÚN
San Juan
CAPÍTULO 5
  37 Y el Padre que me envió ha dado atestimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su baspecto

Notas al pie de página
37a
Mateo 3:17.
  17 Y he aquí, una voz de los cielos que decía: Éste es ami bHijo amado, en quien me complazco.
JS—H 1:17.
  17 No bien se apareció, me sentí libre del enemigo que me había sujetado. Al reposar sobre mí la luz, avi en el aire arriba de mí a bdos Personajes, cuyo fulgor y cgloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Éste es mi dHijo eAmado: ¡Escúchalo!
b
DyC 67:11.
  11 Porque ningún ahombre en la carne ha visto a Dios jamás, a menos que haya sido vivificado por el Espíritu de Dios.