Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
EPÍSTOLA UNIVERSAL DE
Santiago
CAPÍTULO 5
  10 Hermanos míos, tomad como aejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor.

Notas al pie de página
10a
2 Cor. 11:23–33.
  23 ¿Son aministros de Cristo? (Como si estuviese loco hablo.) bYo más: en trabajos, más abundante; en cazotes, sin número; en cárceles, más; en peligros de muerte, muchas veces.
Mos. 17:10–20.
  10 Sí, y padeceré aun hasta la muerte, y no me retractaré de mis palabras, y permanecerán como testimonio en contra de ti. Y si me matas, derramarás sangre ainocente, y esto también quedará como testimonio en contra de ti en el postrer día.
JS—H 1:22.
  22 Sin embargo, no tardé en descubrir que mi relato había despertado mucho prejuicio en contra de mí entre los profesores de religión, y fue la causa de una fuerte apersecución, cada vez mayor; y aunque no era yo sino un bmuchacho desconocido, apenas entre los catorce y quince años de edad, y tal mi posición en la vida que no era un joven de importancia alguna en el mundo, sin embargo, los hombres de elevada posición se fijaban en mí lo suficiente para agitar el sentimiento público en mi contra y provocar con ello una encarnizada persecución; y esto fue general entre todas las sectas: todas se unieron para perseguirme.