EL LIBRO DE JACOB HERMANO DE NEFI
CAPÍTULO 2
9
Por tanto, agobia mi alma el que sea constreñido, por el estricto mandamiento que recibí de Dios, a amonestaros según vuestros crímenes y agravar las heridas de los que ya están heridos, en lugar de consolarlos y sanar sus heridas; y a los que no han sido heridos, en lugar de que se con la placentera palabra de Dios, colocar puñales para traspasar sus almas y herir sus delicadas mentes.
Notas al pie de página
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