LIBRO DEL PROFETA Isaías
CAPÍTULO 5
La viña de Jehová (Israel) será asolada y Su pueblo será esparcido — Les sobrevendrán calamidades en su estado apóstata y esparcido — Jehová alzará estandarte a las naciones y recogerá a Israel — Compárese con 2 Nefi 15.
1
Ahora acantaré a mi amado el cantar de mi amado acerca de su bviña. Tenía mi amado una viña en una cladera fértil.
2
La había cercado, y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre y también había hecho un lagar en ella; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.
3
Ahora pues, oh habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, juzgad, os ruego, entre yo y mi viña.
4
¿Qué más se podía haber hecho a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, cuando yo esperaba que diese uvas, ha dado auvas silvestres?
5
Pues ahora os diré lo que haré yo a mi viña: Le aquitaré su vallado, y será consumida; derribaré su cerca, y será hollada.
6
Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.
7
Porque la aviña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su planta deleitosa. Y esperaba justicia, y he aquí vileza; rectitud, y he aquí bclamor.
8
¡Ay de los que aacaparan casa tras casa y añaden campo tras campo hasta ocuparlo todo, y así bhabitaréis vosotros solos en medio de la tierra!
9
A mis oídos ha dicho Jehová de los ejércitos: Ciertamente muchas casas han de quedar asoladas, sin morador hasta las grandes y hermosas.
10
Y diez ayugadas de viña producirán un bbato, y un chomer de semilla producirá un efa.
11
¡Ay de los que se levantan de mañana para ir tras las bebidas fuertes y así siguen hasta la noche, hasta que el avino los enciende!
12
Y en sus banquetes hay arpas y vihuelas, tamboriles y flautas, y vino; y no consideran la obra de Jehová ni amiran la obra de sus manos.
13
Por tanto mi pueblo fue llevado acautivo, porque no tuvo bconocimiento; y sus hombres honorables perecen de hambre, y su multitud se seca de sed.
14
Por eso se ensanchó el aSeol y sin medida abrió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su alboroto y el que en ella se regocijaba.
15
Y el hombre será humillado, y el varón será abatido, y serán bajados los ojos de los altivos.
16
Pero Jehová de los ejércitos será exaltado en ajuicio, y el Dios bSanto será santificado con justicia.
17
Entonces los corderos pacerán según su costumbre, y extraños comerán en los alugares desolados de los engordados.
19
los cuales dicen: aDése prisa, apresure él su obra para que la bveamos; acérquese y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos!
20
¡Ay de los que a alo malo llaman bueno, y a lo bueno, malo; que hacen de la bluz ctinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!
21
¡Ay de los sabios aante sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!
22
¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida fuerte;
23
los que justifican al malvado por cohecho, y al justo aquitan su justicia!
24
Por tanto, como la lengua del fuego consume el arastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo, porque han desechado la ley de Jehová de los ejércitos y han despreciado la palabra del Santo de Israel.
25
Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano y lo hirió; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres quedaron como desperdicio en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, sino que su mano está todavía extendida.
27
No habrá entre ellos cansado ni quien tropiece; ninguno se dormirá ni a ninguno le dará sueño; a ninguno se le desatará el cinto de los lomos ni se le romperá la correa de su calzado.
28
Sus saetas están afiladas y todos sus arcos tensados; los cascos de sus caballos serán como de pedernal; y las ruedas de sus carros, como torbellino.
29
Su rugido será como de león; rugirán a manera de aleoncillos; gruñirán y arrebatarán la presa, y se la llevarán con seguridad, y nadie se la quitará.
30
Y en aquel día rugirán contra ellos como el bramido del mar; y si alguien mira hacia la tierra, he aquí tinieblas y tribulación, y en sus cielos ase oscurecerá la luz.
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