EL LIBRO DE HELAMÁN
CAPÍTULO 5
30
Y ocurrió que cuando oyeron esta voz, y percibieron que no era una voz de trueno, ni una voz de un gran ruido tumultuoso, mas he aquí, era una voz de perfecta suavidad, cual si hubiese sido un susurro, y penetraba hasta el alma misma;
Notas al pie de página
|