EL LIBRO DE HELAMÁN
CAPÍTULO 5
12
Y ahora bien, recordad, hijos míos, recordad que es sobre la aroca de nuestro Redentor, el cual es Cristo, el Hijo de Dios, donde debéis establecer vuestro , para que cuando el diablo lance sus impetuosos vientos, sí, sus dardos en el torbellino, sí, cuando todo su granizo y furiosa ctormenta os azoten, esto no tenga poder para arrastraros al abismo de miseria y angustia sin fin, a causa de la roca sobre la cual estáis edificados, que es un fundamento seguro, un fundamento sobre el cual, si los hombres edifican, no caerán.
Notas al pie de página
|