Tú tienes palabras de vida eterna,
Juan 6:68. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo,
Juan 17:3 (
DyC 132:24). Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna,
1 Tim. 6:12. Los hombres son libres para escoger la libertad y la vida eterna,
2 Ne. 2:27 (
Hel. 14:31). Ser de ánimo espiritual es vida eterna,
2 Ne. 9:39. Entonces os halláis en este estrecho y angosto camino que conduce a la vida eterna,
2 Ne. 31:17–20. Creer en Cristo y perseverar hasta el fin es la vida eterna,
2 Ne. 33:4 (
3 Ne. 15:9). Rico es el que tiene la vida eterna,
DyC 6:7 (
DyC 11:7). La vida eterna es el mayor de todos los dones de Dios,
DyC 14:7 (
Rom. 6:23). El que hiciere obras justas recibirá la paz en este mundo y la vida eterna en el mundo venidero,
DyC 59:23. Los que perseveran en estas cosas hasta el fin tendrán una corona de vida eterna,
DyC 66:12. Los que han muerto sin el conocimiento del evangelio, quienes lo habrían recibido, serán herederos del reino celestial,
DyC 137:7–9. La obra y la gloria de Dios es llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre,
Moisés 1:39. Dios concede la vida eterna a todos los que son obedientes,
Moisés 5:11.