Prometer prestar apoyo a los que sirven en puestos de liderazgo tanto a nivel general como local de la Iglesia.
Pondrás a Josué delante de toda la congregación, y le darás el cargo en presencia de todos,
Núm. 27:18–19. El pueblo clamó, diciendo: ¡Viva el rey!,
1 Sam. 10:24. Creed a sus profetas, y seréis prosperados,
2 Cró. 20:20. Obedeced a vuestros pastores,
Heb. 13:17. El Señor te favorecerá porque no has murmurado,
1 Ne. 3:6. Los que recibieron a los profetas fueron preservados,
3 Ne. 10:12–13. Bienaventurados sois si prestáis atención a las palabras de estos doce,
3 Ne. 12:1. Sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo,
DyC 1:38. Recibiréis su palabra como si viniera de mi propia boca,
DyC 21:5. El que recibe a mis siervos, me recibe a mí,
DyC 84:35–38. Quien me recibe a mí, recibe a los que he enviado,
DyC 112:20. Si los de mi pueblo no escuchan la voz de estos hombres que he nombrado, no serán bendecidos,
DyC 124:45–46.