Acontecimientos o experiencias que Dios da a las personas para mostrarles que ha sucedido o que pronto sucederá algo importante relacionado con su obra. Se ha profetizado que en los postreros días habrá muchas señales de la segunda venida del Salvador. Esas señales harán posible a los fieles reconocer el plan de Dios, ser advertidos y prepararse.
Será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes,
Isa. 2:2–3. Jehová alzará pendón a naciones lejanas y recogerá a Israel,
Isa. 5:26 (
2 Ne. 15:26–30). El sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor
Isa. 13:10 (
Joel 3:15;
DyC 29:14). Los hombres traspasarán las leyes y quebrantarán el pacto sempiterno,
Isa. 24:5. Los nefitas susurrarán desde el polvo
Isa. 29:4 (
2 Ne. 27). Israel será recogido con poder,
Isa. 49:22–23 (
1 Ne. 21:22–23;
3 Ne. 20 y 21). Dios levantará un reino que no será jamás destruido,
Dan. 2:44 (
DyC 65:2). La guerra, los sueños y las visiones precederán a la Segunda Venida,
Joel 2. Todas las naciones se reunirán para combatir contra Jerusalén,
Zac. 14:2 (
Ezeq. 38 y 39). Viene el día ardiente como un horno,
Mal. 4:1 (
3 Ne. 25:1;
DyC 133:64;
JS–H 1:37). Grandes desastres precederán a la Segunda Venida,
Mateo 24 (
JS–M 1). Pablo describe la apostasía y los tiempos peligrosos,
2 Tim. 3 y 4. Dos testigos serán muertos y resucitarán en Jerusalén
Apoc. 11 (
DyC 77:15). El evangelio será restaurado en los últimos días mediante el ministerio de ángeles,
Apoc. 14:6–7 (
DyC 13; 27;
110:11–16;
128:8–24). Babilonia se establecerá y caerá,
Apoc. 17 y 18. Israel será recogido con poder,
1 Ne. 21:13–26 (
Isa. 49:13–26;
3 Ne. 20 y 21). Os doy una señal para que sepáis la época,
3 Ne. 21:1. El Libro de Mormón aparecerá por el poder de Dios,
Morm. 8. Los lamanitas florecerán,
DyC 49:24–25. Los inicuos matarán a los inicuos,
DyC 63:32–35 (
Apoc. 9). Se derramará la guerra sobre todas las naciones,
DyC 87:2. Señales, conmociones de los elementos y ángeles preparan el camino para la venida del Señor,
DyC 88:86–94. Las tinieblas cubrirán la tierra,
DyC 112:23–24. El Señor manda a los santos prepararse para la Segunda Venida
DyC 133.