Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
SERIE DE TEMAS POR ORDEN ALFABÉTICO
Riquezas
Véase también Dinero; Orgullo.
Abundancia de bienes. El Señor aconseja a los santos no buscar las riquezas del mundo excepto para hacer el bien. Los santos no deben dar más importancia a la búsqueda de las riquezas del mundo que a la búsqueda del reino de Dios, el cual tiene las riquezas de la eternidad (Jacob 2:18–19).
Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas, Sal. 62:10. No aprovecharán las riquezas en el día de la ira Prov. 11:4. El que confía en sus riquezas caerá, Prov. 11:28. De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas Prov. 22:1. ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!, Mar. 10:23 (Lucas 18:24–25). Raíz de todos los males es el amor al dinero 1 Tim. 6:10. ¡Ay de los ricos que desprecian a los pobres y cuyo tesoro es su dios!, 2 Ne. 9:30. Los ricos justos no ponían el corazón en las riquezas, sino que eran generosos con todos, Alma 1:30. El pueblo empezó a llenarse de orgullo por motivo de sus grandes riquezas, Alma 4:6–8. El pueblo se distinguía por clases, según sus riquezas, 3 Ne. 6:12. No busquéis riquezas sino sabiduría, DyC 6:7 (Alma 39:14; DyC 11:7). Las riquezas de la tierra son de Dios para dar; mas cuidaos del orgullo, DyC 38:39.
Las riquezas de la eternidad: Haceos tesoros en el cielo, Mateo 6:19–21. ¡Cuántas veces os he llamado por las riquezas de la vida eterna, DyC 43:25. Las riquezas de la eternidad son mías para dar, DyC 67:2 (78:18).