Comunicación de Dios con sus hijos sobre la tierra. La revelación se recibe mediante la luz de Cristo y el Espíritu Santo, y también por medio de inspiración, visiones, sueños o mediante la visita de ángeles. La revelación brinda la guía que puede conducir a los fieles a la salvación eterna en el reino celestial.
De todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre,
Deut. 8:3 (
Mateo 4:4;
DyC 98:11). Jehová habla con un silbo apacible y delicado,
1 Rey. 19:12. Sin profecía el pueblo se desenfrena,
Prov. 29:18. No hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas,
Amós 3:7. Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre
Mateo 16:15–19. El Espíritu de verdad os guiará a toda la verdad y os hará saber las cosas que habrán de venir,
Juan 16:13. Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios,
Stg. 1:5. Se revelarán todas las cosas,
2 Ne. 27:11. Daré a los hijos de los hombres línea por línea,
2 Ne. 28:30. No hay nada secreto que no haya de ser revelado,
2 Ne. 30:17. El Espíritu Santo os mostrará todas las cosas,
2 Ne. 32:5. Nadie hay que conozca las sendas de Dios a menos que le sean reveladas,
Jacob 4:8. Alma ayunó y oró para recibir revelación,
Alma 5:46. Cosas que nunca se han revelado serán reveladas a los fieles,
Alma 26:22. Vosotros que negáis las revelaciones no conocéis el evangelio de Cristo y no comprendéis las Escrituras,
Morm. 9:7–8. No recibís ningún testimonio sino hasta después de la prueba de vuestra fe,
Éter 12:6. Mi palabra toda será cumplida,
DyC 1:38. ¿No hablé paz a tu mente en cuanto al asunto?,
DyC 6:22–23. Hablaré a tu mente y a tu corazón,
DyC 8:2–3. Si está bien, haré que tu pecho arda dentro de ti,
DyC 9:8. No niegues el espíritu de revelación,
DyC 11:25. Si pides, recibirás revelación tras revelación,
DyC 42:61. Lo que hablen cuando sean inspirados por el Espíritu Santo, será la voz del Señor,
DyC 68:4. Dios os dará conocimiento,
DyC 121:26. José Smith vio al Padre y al Hijo,
JS–H 1:17. Creemos todo lo que Dios ha revelado y aún revelará,
AdeF 7, 9.