Significa “guardián”, e indica un oficio o puesto de responsabilidad. El oficio de obispo pertenece al Sacerdocio Aarónico y se recibe por ordenación (
DyC 20:67;
107:87–88). El obispo es juez común en Israel (
DyC 107:72, 74).
El Espíritu Santo os ha puesto por obispos,
Hech. 20:28. Se definen los requisitos de los obispos,
1 Tim. 3:1–7 (
Tito 1:7). El obispo debe ser ordenado,
DyC 20:67. Edward Partridge había de servir como obispo de la iglesia,
DyC 41:9. Al obispo le es concedido discernir los dones espirituales,
DyC 46:27, 29. Un sumo sacerdote puede desempeñar el oficio de obispo,
DyC 68:14, 19 (
DyC 107:17). Al obispo lo nombra el Señor,
DyC 72:1–26. El obispo debe encargarse de satisfacer las necesidades de los pobres,
DyC 84:112. El obispo debe administrar todas las cosas temporales,
DyC 107:68. El obispo es presidente del Sacerdocio Aarónico,
DyC 107:87–88.