Instruye al niño en su camino,
Prov. 22:6. Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis,
Mateo 19:14. Obedeced a vuestros padres,
Efe. 6:1–3 (
Col. 3:20). Los niños pequeños tienen vida eterna,
Mos. 15:25. Jesús tomó a los niños pequeños y los bendijo,
3 Ne. 17:21. Los niños pequeños no necesitan el bautismo,
Moro. 8:8–24. Los niños pequeños son redimidos desde la fundación del mundo, mediante mi Unigénito,
DyC 29:46–47. Los niños pequeños son santos por la expiación de Jesucristo,
DyC 74:7. Los niños que mueren antes de llegar a la edad de responsabilidad se salvan en el reino celestial,
DyC 137:10.