Melodías y ritmos que se han cantado y tocado desde las primeras épocas bíblicas para expresar gozo, alabanza y adoración (
2 Sam. 6:5). La música puede ser una forma de oración. Es posible que los salmos se hayan cantado con melodías sencillas y que se hayan acompañado con instrumentos.
María, la hermana de Aarón y de Moisés, tomó un pandero, y ella y las mujeres danzaron,
Éx. 15:20. Los levitas cantores estaban con címbalos y salterios y arpas, y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas,
2 Cró. 5:12. Jesús y los Doce cantaron un himno después de la Última Cena,
Mateo 26:30. Enseñaos y exhortaos con salmos e himnos y cánticos espirituales,
Col. 3:16. ¿Habéis sentido el deseo de cantar la canción del amor que redime?,
Alma 5:26. El alma de Dios se deleita en el canto del corazón; sí, la canción de los justos es una oración,
DyC 25:12. Alaba al Señor con cantos, con música, con baile,
DyC 136:28.