Dios creó al hombre y a la mujer,
Gén. 1:27 (
Moisés 2:27;
6:9;
Abr. 4:27). La estima de una mujer virtuosa sobrepasa a la de las piedras preciosas,
Prov. 31:10–31. La mujer es gloria del varón,
1 Cor. 11:7. En el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón,
1 Cor. 11:11. Que las mujeres se atavíen con ropa decorosa,
1 Tim. 2:9–10. Yo, el Señor Dios, me deleito en la castidad de las mujeres,
Jacob 2:28. Tus pecados te son perdonados, y eres una señora elegida,
DyC 25. Las mujeres tienen el derecho de recibir sostén de sus maridos,
DyC 83:2.