Vocablo derivado del arameo y del hebreo que significa “el ungido”. En el Nuevo Testamento, a Jesús se le llama el Cristo, que es el equivalente griego de Mesías, que significa el Profeta, Sacerdote, Rey y Libertador ungido, cuya venida esperaban ansiosamente los judíos.
El Mesías tendrá el Espíritu, predicará el evangelio y publicará la libertad,
Isa. 61:1–3 (
Lucas 4:18–21). Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo),
Juan 1:41 (
Juan 4:25–26). El Señor levantó un profeta entre los judíos: sí, un Mesías, o en otras palabras, un Salvador,
1 Ne. 10:4. El Hijo de Dios era el Mesías que habría de venir,
1 Ne. 10:17. La redención viene en el Santo Mesías y por medio de él,
2 Ne. 2:6. El Mesías vendrá en la plenitud de los tiempos,
2 Ne. 2:26. El Mesías resucitará de entre los muertos,
2 Ne. 25:14. En el nombre del Mesías, confiero el Sacerdocio de Aarón,
DyC 13:1. El Señor dijo: Yo soy el Mesías, el Rey de Sión,
Moisés 7:53.