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SERIE DE TEMAS POR ORDEN ALFABÉTICO
Matrimonio
Convenio o contrato legal entre un hombre y una mujer que los convierte en marido y mujer. El matrimonio lo decretó Dios ( DyC 49:15).
No es bueno que el hombre esté solo Gén. 2:18 ( Moisés 3:18). El hombre se unirá a su mujer, y serán una sola carne Gén. 2:24 ( Mateo 19:5; Abr. 5:18). Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre Mateo 19:6 ( Mar. 10:9). En los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, y prohibirán casarse, 1 Tim. 4:1–3. El matrimonio es honroso, Heb. 13:4. El Señor mandó a los hijos de Lehi casarse con las hijas de Ismael, 1 Ne. 7:1, 5 ( 1 Ne. 16:7–8). Dios creó a Adán y a Eva para que fueran marido y mujer, Moisés 3:7, 18, 21–25.
El nuevo y sempiterno convenio del matrimonio: El matrimonio que se contrae bajo la ley del evangelio y del santo sacerdocio es por la vida terrenal y también por la eternidad. Los hombres y las mujeres dignos que hayan sido sellados como matrimonio en el templo podrán seguir siendo marido y mujer durante toda la eternidad.
Jesús enseñó la ley del matrimonio, Lucas 20:27–36. En el Señor, ni el varón es sin la mujer, 1 Cor. 11:11. El esposo y la esposa son coherederos de la gracia de la vida, 1 Pe. 3:7. Cuanto sellares en la tierra, sea sellado en los cielos, Hel. 10:7 ( Mateo 16:19). Para alcanzar el grado más alto de la gloria celestial, el hombre tiene que entrar en el nuevo y sempiterno convenio del matrimonio, DyC 131:1–4. Si un hombre no se casa con una mujer por mí, ninguna validez tendrán su convenio y matrimonio cuando mueran, DyC 132:15. Si un hombre se casa con una mujer por mi palabra y por el nuevo y sempiterno convenio, y les es sellado por el Santo Espíritu de la promesa, estará en pleno vigor cuando ya no estén en el mundo, DyC 132:19.
El matrimonio entre personas de distintas religiones: El matrimonio entre un hombre y una mujer de distintas creencias y prácticas religiosas.
No tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, Gén. 24:3. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, ¿para qué quiero la vida?, Gén. 27:46 ( 28:1–2). Los israelitas no se casarán con los cananeos, Deut. 7:3–4. Los israelitas se casaron con los cananeos, adoraron a dioses falsos y fueron maldecidos, Jue. 3:1–8. Las esposas de Salomón desviaron su corazón hacia la adoración de dioses falsos, 1 Rey. 11:1–6. No daríamos nuestras hijas a los pueblos de la tierra, no tomaríamos sus hijas para nuestros hijos, Neh. 10:30. No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, 2 Cor. 6:14. El Señor Dios puso una señal sobre los lamanitas, a fin de que los nefitas no se mezclaran ni creyeran en tradiciones incorrectas, Alma 3:6–10. Si un hombre no se casa con una mujer por mí, ninguna validez tendrán su convenio y matrimonio cuando mueran, DyC 132:15. Los hijos de los hombres tomaron para sí esposas, según su elección, Moisés 8:13–15.
El matrimonio plural: El matrimonio de un hombre con dos o más esposas vivas. Es legítimo que el hombre tenga una sola esposa, a menos que el Señor mande, por medio de la revelación, otra cosa ( Jacob 2:27–30). Mediante revelación y bajo la dirección del profeta que poseía las llaves del sacerdocio, se practicó el matrimonio plural en los tiempos del Antiguo Testamento y en los comienzos de la Iglesia restaurada ( DyC 132:34–40, 45); pero en la Iglesia en la actualidad, no se practica (DyC DO-1) ni está de acuerdo con los principios del evangelio que deben vivir los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Sarai dio a Agar por mujer a Abram su marido, Gén. 16:1–11. Jacob recibió a Lea, a Raquel y a sus siervas como esposas, Gén. 29:21–28 ( Gén. 30:4, 9, 26). Si un hombre tomare para él otra mujer, no disminuirá las posesiones de la primera, Éx. 21:10. David subió a Hebrón, y con él sus dos mujeres, 2 Sam. 2:1–2. Abraham, Isaac y Jacob hicieron lo que se les mandó al recibir varias esposas DyC 132:37. David y Salomón en nada pecaron sino en las cosas que no recibieron del Señor, DyC 132:38–39.
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