Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
SERIE DE TEMAS POR ORDEN ALFABÉTICO
Jerusalén
Ciudad ubicada en el Israel moderno. Es la ciudad más importante de la historia bíblica, y en ella se encuentran algunos de los sitios más sagrados de los cristianos, de los judíos y de los musulmanes, los cuales visitan con regularidad muchos creyentes fieles. A menudo se le llama la ciudad santa.
Una vez conocida como Salem (Gén. 14:18; Sal. 76:2), Jerusalén fue ciudad jebusea hasta que David la tomó (Josué 10:1; 15:8; 2 Sam. 5:6–7) y la convirtió en su capital. Hasta entonces había sido principalmente una fortaleza sobre el monte, situada a unos 800 metros sobre el nivel del mar, rodeada de profundos valles por todos sus lados con excepción del norte.
Durante el reinado de David en Jerusalén, éste ocupaba un palacio de madera; no obstante, durante el reinado de Salomón, el pueblo trabajó mucho para embellecer la ciudad, construyendo incluso el templo y el palacio del rey.
Después de la división de los reinos de Israel y Judá, Jerusalén siguió como la capital de Judá. Con frecuencia la atacaban ejércitos invasores (1 Rey. 14:25; 2 Rey. 14:13; 16:5; 18 y 19; 24:10; 25). Bajo el reinado de Ezequías fue declarada el centro de adoración religiosa, pero fue parcialmente destruida en los años 320, 168 y 65 a.C. Herodes reconstruyó las murallas y el templo, pero en el año 70 d.C. la destruyeron completamente los romanos.
Melquisedec fue rey de Salem, Gén. 14:18 (Heb. 7:1–2). Isaías le pidió a Jerusalén que se vistiera su ropa hermosa Isa. 52:1. La palabra de Jehová saldría de Jerusalén, Miq. 4:2. Lamento de Jesús sobre el destino de Jerusalén, Mateo 23:37–39 (Lucas 13:34). Jerusalén es la ciudad del Dios vivo, Heb. 12:22. Jerusalén sería destruida si no se arrepentía, 1 Ne. 1:4, 13, 18 (2 Ne. 1:4; Hel. 8:20). Jerusalén volvería a ser habitada después de su destrucción, 3 Ne. 20:46. Jerusalén sería reconstruida, Éter 13:5. Cristo amonestó a los Santos de los Últimos Días tal como amonestó al pueblo de Jerusalén, DyC 5:20. Huyan a Jerusalén los que son de Judá, DyC 133:13. El Señor hablará desde Jerusalén, DyC 133:21.