La guía divina que el hombre recibe de Dios. A menudo, la inspiración proviene del Espíritu en diversas formas, penetrando en la mente o el corazón de la persona.
Tras el fuego un silbo apacible y delicado,
1 Rey. 19:12. El Espíritu Santo os enseñará todas las cosas, y os recordará todo,
Juan 14:26. El Espíritu de verdad os guiará a toda la verdad,
Juan 16:13. Iba guiado por el Espíritu, sin saber de antemano lo que tendría que hacer,
1 Ne. 4:6. La voz del Señor penetró mi mente,
Enós 1:10. Lo que invita e induce a hacer lo bueno es inspirado por Dios,
Moro. 7:13–16. ¿No hablé paz a tu mente?,
DyC 6:23. Mi Espíritu iluminará tu mente y llenará tu alma de gozo,
DyC 11:13. Se te dará en el momento preciso lo que has de decir y escribir,
DyC 24:6 (
DyC 84:85). La voz suave y apacible que a través de todas las cosas susurra y penetra,
DyC 85:6.