Cuando el Señor selecciona o escoge a una o a varias personas, normalmente también las llama a servir en su obra.
Escogeos hoy a quién sirváis,
Josué 24:15 (
Alma 30:8;
Moisés 6:33). Te he escogido en horno de aflicción,
Isa. 48:10 (
1 Ne. 20:10). Engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos,
Mateo 24:24. Lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios,
1 Cor. 1:27. Nos escogió antes de la fundación del mundo,
Efe. 1:4. Son libres para escoger la libertad y la vida eterna, o escoger la cautividad y la muerte,
2 Ne. 2:27. Mis escogidos escuchan mi voz y no endurecen su corazón,
DyC 29:7. Y así reuniré a mis escogidos de los cuatro cabos de la tierra,
DyC 33:6. Se darán las Escrituras para la salvación de mis escogidos,
DyC 35:20–21. Los nobles y grandes fueron escogidos en el principio,
DyC 138:55–56. Abraham fue escogido antes de nacer,
Abr. 3:23. Por el bien de los escogidos se acortarán aquellos días,
JS–M 1:20.