Hacer creer a alguien algo que no es verdad. Defraudar.
Subirá al monte de Jehová el que no haya jurado con engaño,
Sal. 24:3–4. Bienaventurado el hombre en cuyo espíritu no hay engaño,
Sal. 32:2 (
Sal. 34:13;
1 Pe. 2:1). Líbrame del hombre engañoso,
Sal. 43:1. ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo!,
Isa. 5:20 (
2 Ne. 15:20). Natanael era un israelita en quien no había engaño
Juan 1:47 (
DyC 41:9–11). Nadie se engañe a sí mismo,
1 Cor. 3:18. Nadie os engañe con palabras vanas,
Efe. 5:6. Los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor,
2 Tim. 3:13. Satanás, el cual engaña al mundo entero, fue arrojado a la tierra,
Apoc. 12:9. Satanás será atado para que no engañe más a las naciones,
Apoc. 20:1–3. El Señor no puede ser engañado,
2 Ne. 9:41. Si seguís al Hijo, sin engaño ante Dios, recibiréis al Espíritu Santo,
2 Ne. 31:13. Sherem confesó que había sido engañado por el poder del diablo,
Jacob 7:18. El pueblo del rey Noé fue engañado con palabras lisonjeras,
Mos. 11:7. Aquellos que son prudentes han tomado al Santo Espíritu por guía, y no han sido engañados,
DyC 45:57. ¡Ay de los que son engañadores!,
DyC 50:6. El conocimiento puro ennoblece el alma sin malicia,
DyC 121:42. Llegó a ser Satanás, el padre de todas las mentiras, para engañar y cegar a los hombres,
Moisés 4:4.