La facultad de comprender o saber algo por el poder del Espíritu. Es uno de los dones del Espíritu y comprende la habilidad de percibir el verdadero carácter de las personas y el origen y significado de las manifestaciones espirituales.
El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón
1 Sam. 16:7. ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno!,
Isa. 5:20 (
2 Ne. 15:20). Las cosas que son del Espíritu de Dios se han de discernir espiritualmente,
1 Cor. 2:14. A algunas personas les es dado el don de discernimiento de espíritus
1 Cor. 12:10. Ammón podía discernir sus pensamientos,
Alma 18:18, 32. La voz suave penetró hasta lo más profundo de los que la oyeron,
3 Ne. 11:3. Para que no seáis engañados, buscad los mejores dones,
DyC 46:8, 23. A los líderes de la Iglesia les es concedido poder para discernir los dones del Espíritu,
DyC 46:27. El cuerpo lleno de luz comprende todas las cosas,
DyC 88:67. Moisés vio la tierra, discerniéndola por el Espíritu de Dios,
Moisés 1:27.