Un esfuerzo constante y valiente, particularmente en el servicio del Señor y en la obediencia a su palabra.
Guarda tu alma con diligencia,
Deut. 4:9. Poniendo toda diligencia, añadid a vuestra fe virtud,
2 Pe. 1:5. Enseñábamos la palabra de Dios con toda diligencia,
Jacob 1:19. Habían escudriñado diligentemente las Escrituras,
Alma 17:2. Estaban dispuestos a guardar los mandamientos con toda diligencia,
3 Ne. 6:14. Trabajemos diligentemente,
Moro. 9:6. Estad anhelosamente consagrados a una causa buena,
DyC 58:27. No estéis ociosos, sino obrad con vuestra fuerza,
DyC 75:3. Estad diligentemente atentos a las palabras de vida eterna,
DyC 84:43. Aprenda todo varón su deber, así como a obrar con toda diligencia,
DyC 107:99.