Disfrutar de paz y de la ausencia de preocupaciones y conflictos. El Señor ha prometido ese descanso a sus seguidores fieles durante esta vida y también ha preparado un lugar de descanso para ellos en la vida venidera.
Mi presencia irá contigo, y te daré descanso,
Éx. 33:14. Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar,
Mateo 11:28–29. Trabajamos diligentemente, para que entraran en su reposo,
Jacob 1:7 (
Heb. 4:1–11). Los que se arrepientan entrarán en el descanso del Señor,
Alma 12:34. Hubo muchísimos que fueron purificados y entraron en el reposo del Señor su Dios,
Alma 13:12–16. El paraíso es un estado de descanso,
Alma 40:12 (
60:13). Nada entra en su reposo, sino aquellos que han lavado sus vestidos en mi sangre,
3 Ne. 27:19. Lo de mayor valor será declarar el arrepentimiento a fin de traer almas a mí, para que con ellas reposes en el reino de mi Padre,
DyC 15:6 (
16:6). Los que mueran descansarán de todos sus trabajos,
DyC 59:2 (
Apoc. 14:13). El reposo del Señor es la plenitud de su gloria,
DyC 84:24.