Uno de los nombres que se da al Salvador y que se refiere a la ofrenda de sí mismo como sacrificio por nosotros.
Como cordero fue llevado al matadero
Isa. 53:7 (
Mos. 14:7). He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo,
Juan 1:29 (
Alma 7:14). Fuisteis rescatados con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha,
1 Pe. 1:18–20. El Cordero que fue inmolado es digno,
Apoc. 5:12. Vencemos a Satanás por medio de la sangre del Cordero
Apoc. 12:10–11. Éstos son emblanquecidos en la sangre del Cordero, a causa de su fe en él,
1 Ne. 12:11. El Cordero de Dios es el Hijo del Eterno Padre, y es el Salvador del mundo,
1 Ne. 13:40 (
1 Ne. 11:21). Clamad fervientemente al Padre en el nombre de Jesús, para que se os halle sin mancha, purificados por la sangre del Cordero,
Morm. 9:6 (
Apoc. 7:14;
Alma 34:36). El Hijo del Hombre es el Cordero inmolado desde la fundación del mundo,
Moisés 7:47.