La relación sexual ilícita entre el hombre y la mujer. Aunque generalmente se refiere a la relación sexual entre una persona casada y otra que no es su cónyuge, en las Escrituras también puede referirse a los que no tienen cónyuge.
José no quiso cometer este gran mal, y pecar contra Dios,
Gén. 39:9 (7–12). No cometerás adulterio,
Éx. 20:14. Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón,
Mateo 5:28. Ni los fornicarios ni los adúlteros heredarán el reino de Dios
1 Cor. 6:9–10. A los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios,
Heb. 13:4. El adulterio es el más abominable de todos los pecados, salvo el de derramar sangre inocente o el de negar al Espíritu Santo,
Alma 39:3–5. El que cometa adulterio y no se arrepienta, será expulsado,
DyC 42:23–26. Si alguien comete adulterio en su corazón, no tendrá el Espíritu,
DyC 63:14–16.