SEGUNDO LIBRO DE MOISÉS llamado Éxodo
CAPÍTULO 4
Jehová da señales a Moisés — Aarón es escogido como portavoz — Israel es el primogénito de Jehová y debe ser librado para servirle — El hijo de Moisés es circuncidado — Moisés y Aarón dirigen a Israel en adoración.
1
Entonces Moisés respondió y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni aoirán mi voz, porque dirán: No se te ha aparecido Jehová.
2
Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.
3
Y él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se convirtió en una serpiente; y Moisés huía de ella.
4
Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano y tómala por la cola. Y él extendió su mano y la tomó, y volvió a ser vara en su mano.
5
Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
6
Y además le dijo Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba aleprosa como la nieve.
7
Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno, y volviéndola a sacar del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.
8
Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren la voz de la primera aseñal, creerán la voz de la postrera.
9
Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del arío y las derramarás en tierra; y aquellas aguas que saques del río se volverán bsangre sobre la tierra.
10
Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! Yo no soy hombre de fácil palabra, ni en el pasado, ni desde que tú hablas a tu siervo, porque soy atardo en el habla y torpe de lengua.
11
Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién ahizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Jehová?
13
Y él dijo: ¡Ay, Señor! Envía por mano del que tú quieras enviar.
14
Entonces Jehová se enojó contra Moisés y le dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, el levita? Yo sé que él habla bien. Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte, se alegrará en su corazón.
15
Tú hablarás a él y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré en tu aboca y en la suya, y os enseñaré lo que habéis de hacer.
16
Y él ahablará por ti al pueblo; y él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él ben lugar de cDios.
17
Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.
18
Así se fue Moisés, y volviendo a su suegro Jetro, le dijo: Iré ahora, y volveré a mis hermanos que están en Egipto, para ver si aún viven. Y Jetro dijo a Moisés: Ve en paz.
19
Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Ve, y vuelve a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.
20
Entonces Moisés tomó a su esposa y a sus hijos, y los puso sobre un asno y volvió a la tierra de Egipto; tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.
21
Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas alas maravillas que he puesto en tu bmano; pero cyo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
22
Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi aprimogénito.
23
Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo para que me sirva, pero no has querido dejarlo ir; he aquí, yo voy a matar a tu ahijo, tu primogénito.
24
aY aconteció en el camino, en una posada, que le salió al encuentro Jehová y quiso bmatarlo.
25
Entonces Séfora tomó un pedernal aafilado, y cortó el prepucio de su hijo y lo echó a los pies de Moisés, diciendo: A la verdad tú me eres un besposo de sangre.
26
Así le dejó ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la acircuncisión.
27
Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios y le besó.
28
Entonces contó Moisés a Aarón todas las palabras de Jehová con las que le enviaba y todas las señales que le había dado.
29
Y fueron Moisés y Aarón y reunieron a todos los aancianos de los hijos de Israel.
30
Y habló Aarón todas las palabras que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo.
31
Y el pueblo acreyó; y al oír que Jehová había bvisitado a los hijos de Israel y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.
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