EL LIBRO DE ÉTER
CAPÍTULO 6
7
Y sucedía que, cuando eran sepultados en el abismo, no había agua que los dañara, pues sus barcos estaban aajustados como un , y también estaban ajustados como el carca de Noé; por tanto, cuando los envolvían las muchas aguas, imploraban al Señor, y él los sacaba otra vez a la superficie de las aguas.
Notas al pie de página
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