EL LIBRO DE ÉTER
CAPÍTULO 3
4
Y sé, oh Señor, que tú tienes todo , y que puedes hacer cuanto quieras para el beneficio del hombre. Por tanto, toca estas piedras con tu dedo, oh Señor, y disponlas para que brillen en la obscuridad; y nos iluminarán en los barcos que hemos preparado, para que tengamos luz mientras atravesemos el mar.
Notas al pie de página
|