Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
EL LIBRO DE ÉTER
CAPÍTULO 3
  2 ¡Oh Señor, has dicho que hemos de estar rodeados por las olas! Y ahora, he aquí, oh Señor, no te enojes con tu siervo a causa de su debilidad delante de ti; porque sabemos que tú eres santo y habitas en los cielos, y que somos indignos delante de ti; por causa de la acaída nuestra bnaturaleza se ha tornado mala continuamente; no obstante, oh Señor, tú nos has dado el mandamiento de invocarte, para que recibamos de ti según nuestros deseos.

Notas al pie de página
2a
b
Mos. 3:19.
  19 Porque el hombre anatural es enemigo de Dios, y lo ha sido desde la bcaída de Adán, y lo será para siempre jamás, a menos que se csometa al influjo del Santo dEspíritu, y se despoje del hombre natural, y se haga esanto por la expiación de Cristo el Señor, y se vuelva como un fniño: sumiso, manso, humilde, paciente, lleno de amor y dispuesto a someterse a cuanto el Señor juzgue conveniente imponer sobre él, tal como un niño se somete a su padre.