EL LIBRO DE ÉTER
CAPÍTULO 2
8
Y había jurado en su ira al hermano de Jared que quienes poseyeran esta tierra de promisión, desde entonces y para siempre, deberían aservirlo a él, el verdadero y único Dios, o serían cuando cayera sobre ellos la plenitud de su ira.
Notas al pie de página
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