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EL LIBRO DE ÉTER
CAPÍTULO 13
  6 y que sobre esta tierra se edificaría una aNueva Jerusalén para el resto de la posteridad de bJosé, para lo cual ha habido un csímbolo.

Notas al pie de página
6a
DyC 42:9.
  9 hasta que llegue el tiempo en que os sea revelado de lo alto, cuándo ha de ser preparada la aciudad de la bNueva Jerusalén, para que seáis ccongregados en uno, a fin de que seáis mi dpueblo y sea yo vuestro Dios.
DyC 45:66–67.
  66 Y se llamará la aNueva Jerusalén, una btierra de cpaz, una ciudad de drefugio, un lugar de seguridad para los santos del Dios Altísimo;
DyC 84:2–5.
  2 Sí, la palabra del Señor concerniente a su iglesia, establecida en los últimos días para la arestauración de su pueblo, como lo ha declarado por boca de sus bprofetas, así como para el recogimiento de sus csantos sobre el dmonte de Sión, el cual será la ciudad de la eNueva Jerusalén,
AdeF 10.
  10 Creemos en la acongregación literal del pueblo de Israel y en la restauración de las bDiez Tribus; que cSión (la Nueva Jerusalén) será edificada sobre el continente americano; que Cristo dreinará personalmente sobre la tierra, y que la tierra será erenovada y recibirá su fgloria gparadisíaca.
b
c
Alma 46:24.
  24 Sí, preservemos nuestra libertad como un aresto de José. Sí, recordemos las palabras de Jacob, antes de su muerte, pues he aquí, vio que parte del resto de la túnica de José se había conservado y no se había deteriorado. Y dijo: Así como este resto de la ropa de mi hijo se ha conservado, así preservará Dios un bresto de la posteridad de mi hijo, y la tomará para sí, mientras que el resto de la posteridad de José perecerá, así como el resto de su túnica.