EL LIBRO DE ENÓS
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Y pronto iré al lugar de mi areposo, que es con mi Redentor, porque sé que en él reposaré. Y me regocijo en el día en que mi ser se vestirá de cinmortalidad, y estaré delante de él; entonces veré su faz con placer, y él me dirá: Ven a mí, tú, que bendito eres; hay un lugar preparado para ti en las dmansiones de mi Padre. Amén.
Notas al pie de página
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