Doctrina y Convenios
SECCIÓN 88
66
He aquí, lo que oís es como la de uno que clama en el desierto —en el desierto, porque no lo podéis ver— mi voz, porque mi voz es bEspíritu; mi Espíritu es verdad; la cverdad perdura y no tiene fin; y si está en vosotros, abundará.
Notas al pie de página
|