Doctrina y Convenios
SECCIÓN 84
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Y ningún hombre que salga y apredique este bevangelio del reino, sin dejar de continuar fiel en todas las cosas, sentirá fatigada o entenebrecida su mente, ni su cuerpo, miembros ni coyunturas; y ni un de su cabeza caerá a tierra inadvertido. Y no padecerá hambre ni sed.
Notas al pie de página
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