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Doctrina y Convenios
SECCIÓN 6
  28 Y ahora bien, he aquí, ahora os doy, a ti y también a mi siervo José, las llaves de este don que hará salir a luz este ministerio; y por boca de dos o tres atestigos se establecerá toda palabra.

Notas al pie de página
28a
Deut. 19:15.
2 Cor. 13:1.
2 Ne. 27:12–14.
  12 Por tanto, el día en que se entregue el libro al hombre de quien he hablado, quedará oculto dicho libro de los ojos del mundo para que no lo vea ojo alguno, salvo atres btestigos que lo verán por el poder de Dios, además de aquel a quien el libro será entregado; y testificarán de la verdad del libro y de las cosas que contiene.
DyC 128:3.
  3 Ahora, a este respecto, sería muy difícil que un solo registrador estuviera presente en todo momento para atender a todos los detalles. Para evitar esta dificultad, en cada barrio de la ciudad se puede nombrar un registrador que sea hábil para tomar notas precisas; y ejerza él mucho esmero y exactitud al levantar un acta de todo lo transcurrido, dando fe en su registro que vio con sus ojos y oyó con sus oídos, haciendo constar la fecha, los nombres, etcétera, y la relación completa de todo el asunto, nombrando también a unas tres personas que hayan estado presentes, si es que las hubo, las cuales en cualquier momento que se les requiera puedan certificar lo ocurrido, a fin de que en boca de dos o tres atestigos se confirme toda palabra.