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Doctrina y Convenios
SECCIÓN 4
  4 pues he aquí, el acampo blanco está ya para la bsiega; y he aquí, quien mete su hoz con su fuerza catesora para sí, de modo que no perece, sino que trae salvación a su alma;

Notas al pie de página
4a
Juan 4:35.
  35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los acampos, porque ya están blancos para la bsiega.
Alma 26:3–5.
  3 He aquí, respondo por vosotros; porque nuestros hermanos los lamanitas se hallaban en la obscuridad, sí, aun en el más tenebroso abismo; mas he aquí, a¡cuántos de ellos han sido guiados a ver la maravillosa luz de Dios! Y ésta es la bendición que se ha conferido sobre nosotros, que hemos sido hechos binstrumentos en las manos de Dios para realizar esta gran obra.
DyC 11:3.
  3 He aquí, el campo ablanco está ya para la siega; por tanto, quien deseare cosechar, meta su hoz con su fuerza y siegue mientras dure el día, a fin de que batesore para su alma la salvación csempiterna en el reino de Dios.
DyC 33:3, 7.
  3 Porque he aquí, el acampo blanco está ya para la siega; y es la hora bundécima, y la cúltima vez que llamaré obreros a mi viña.
b
c
1 Tim. 6:19.
  19 aatesorando para sí buen bfundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.