Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
Doctrina y Convenios
SECCIÓN 29
  39 Y es menester que el diablo atiente a los hijos de los hombres, de otra manera éstos no podrían ser sus propios agentes; porque si nunca tuviesen lo bamargo, no podrían conocer lo dulce.

Notas al pie de página
39a
Moisés 4:3–4.
  3 Pues, por motivo de que Satanás se arebeló contra mí, y pretendió destruir el balbedrío del hombre que yo, Dios el Señor, le había dado, y que también le diera mi propio poder, hice que fuese cechado abajo por el poder de mi Unigénito;
b
Moisés 6:55.
  55 Y el Señor habló a Adán, diciendo: Por cuanto se conciben tus hijos en pecado, de igual manera, cuando empiezan a crecer, el apecado nace en sus corazones, y prueban lo bamargo para saber apreciar lo bueno.